
Oposición para categorías protegidas del Ministerio de Salud
Introducción
En 2024, Recrytera ha sido seleccionado como socio tecnológico para organizar la oposición pública convocada por el Ministerio de Salud, destinada a la contratación de 11 plazas de personal no directivo para ser incorporadas en el Área de Asistentes, y reservado exclusivamente a las categorías protegidas.
Para gestionar el procedimiento con altos estándares de transparencia, equidad e inclusión, Recrytera ha apoyado todas las fases de la oposición, prestando especial atención a las necesidades de los candidatos con fragilidades o discapacidades.
Números
| Candidatos | 560 |
|---|---|
| Días de la oposición | 1 |
| Ciudad | Roma |
| Operadores especializados | Más de 50 |
| Ambulancias Especiales | Si |
| Sala de descanso | Si |
| Agua en cada puesto | Si |
Una prueba innovadora
Las pruebas de selección han sido concebidas para ser administradas de manera presencial en sedes idóneas, equipadas para recibir a candidatos con diversas necesidades de accesibilidad. Esto se debe a que, especialmente en el ámbito sanitario, es indispensable que cada candidato pueda afrontar la prueba con el máximo apoyo posible, reduciendo barreras físicas o cognitivas.
Por este motivo:
- cada sede ha sido predispuesta con operadores formados para asistir a candidatos con dislexia, dificultades cognitivas, limitaciones motoras u otras fragilidades;
- se han puesto a disposición herramientas informáticas y ayudas especiales, personalizables según las necesidades individuales;
- se han instalado ambulancias dedicadas, espacios de descanso y recuperación para quienes necesiten pausas o asistencia específica durante la prueba.
La propia prueba, aunque mantiene rigor y estándares de evaluación, ha sido estructurada para garantizar equidad, con tiempos y modalidades de administración adaptables a las diferentes necesidades de cada participante.
Un compromiso colectivo
El éxito de este procedimiento no está ligado únicamente a la tecnología, sino también a la colaboración entre instituciones sanitarias, comisiones de la oposición, equipos de apoyo logístico y operadores dedicados a la inclusión.
Cada sede de examen ha contado con personal especializado, no solo en la conducción de las pruebas, sino también en la gestión de las vulnerabilidades, asegurando que cada candidato pudiera realizar la prueba en condiciones de tranquilidad, seguridad y respeto a su propia dignidad.
Esta colaboración ha permitido crear un entorno de evaluación donde accesibilidad, asistencia y competencia clínica se integran para favorecer la experiencia positiva del candidato.
Tecnología, logística y personas
La plataforma Recrytera ha apoyado el procedimiento con herramientas digitales avanzadas para la gestión de las pruebas, pero el valor añadido ha sido el modelo de acogida física de las sedes, que ha integrado:
- operadores de apoyo para discapacidades físicas o cognitivas;
- ayudas tecnológicas personalizadas (pantallas con aumento, software de lectura, herramientas de entrada alternativas);
- planes logísticos para la movilidad interna en las sedes de examen;
- áreas de descanso y asistencia sanitaria en el lugar, incluidas ambulancias dedicadas para necesidades de emergencia.
Esta combinación de tecnologías, logística y personas ha hecho posible una administración de las pruebas estructurada para garantizar la equidad, sostenible y respetuosa con las necesidades individuales de cada candidato.
Un modelo para las oposiciones de categorías protegidas
La oposición sanitaria dedicada a las categorías protegidas representa un modelo avanzado de inclusión aplicada a los procedimientos selectivos públicos.
El enfoque adoptado, que combina tecnología digital, sedes equipadas de manera presencial y una red de operadores especializados, demuestra cómo es posible conciliar rigor evaluativo y accesibilidad total.
Confiar a una plataforma innovadora la gestión de un procedimiento tan complejo —en un contexto donde la plena participación de cada candidato es imprescindible— ha permitido elevar los estándares de equidad, transparencia y calidad de la experiencia general, abriendo el camino a prácticas inclusivas replicables también en otros contextos sanitarios y públicos.